
Inmejorable localización la de este restaurante situado al principio de La Puebla, una peculiar calle peatonal del casco antiguo de la ciudad. Ambiente agradable y decoración clásica en la que su bodega, donde predominan los Riberas y Riojas, forma parte de ella, junto a la piedra, el ladrillo y la madera.
Su cocina, en la que las carnes rojas y, sobre todo, los pescados salvajes son parte esencial, es de dos tipos: una tradicional castellana casera en sus menús del día, con 12 primeros y 12 segundos a elegir al precio de 10 €; y otra, la de su carta, también tradicional castellana, pero con toques innovadores.
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