
Localizado en las traseras del Museo de la Evolución Humana, este amplio local ofrece tapas tradicionales con un toque especial de la mano de Aitor y Mireya, que, en estos cuatro últimos años, han convertido el Real Moto Club Burgalés en un referente en la ruta de tapeo de la zona sur de la ciudad.
Su barra presenta una amplia variedad de tapas clásicas, junto a otras más innovadoras, como su 'Pincho de solomillo ibérico con queso brie', además de todo tipo de raciones. Si se quiere comer sentado, dispone de espacio donde tomar, entre otros, su menú a una buena relación calidad-precio.
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